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Mostrando entradas de diciembre, 2012

Los lirios

Los Lirios 1 Los lirios se ven cada día más grandes y bonitos – Pensé. Aunque tengo la impresión, que todo aquel  que pasa por aquí pretende no mirarlos, y si lo hacen, la expresión plasmada en sus rostros no cambia.  Los ven pero no los ven, como cuando uno permanece con la cabeza perdida en pensamientos lejanos, y aunque tenga los ojos fijos, no llega a percibir la delicada representación de aquello tan sencillo que termina por definirse como “lo real”. - Seguramente estarán pensando en otras cosas- Dije a mí mismo.  Al reflexionar sobre lo absurdamente misteriosos que pueden llegar a ser los conceptos, sentí pena, no por los conceptos en sí, ni por sus muchas veces imperceptible figura, sino más bien por un origen aún más profundo, un imaginario colectivo que ciñéndose  fuertemente a nuestros pensamientos terminan siendo uno, adentrándose en las sensaciones, conformada por cúmulos de efímeras percepciones colectivas  impiden a uno sentir lo...

OracI

OracI Mi padre no entiende que en sueños no veo volar mi sombra sobre las aguas del océano, su padre tampoco lo había entendido a él. Las ganas de ver plasmados en mis ojos sus ambiciones, parece que le provocan una sensación embriagadora, empujándolo a fusionar de mil formas sus pretensiones con las mías.  No puedo sino aceptar el cometido, entiendo que se trata de el destino que los dioses han trazado para mí. Su deseo junto a mi fortuna llena de melancolía mis venas.  Estamos parados al borde de un peñasco, sin previo aviso, mi padre empuja mi cuerpo desnudo al vacio.  1 Cuidadosamente fueron confeccionadas las alas con las que ahora emprendo mi hazaña, entrelazadas con hebras fuertes, me enseñan el principio de levedad, agito los brazos suavemente y de forma casi automática, todo el manto se pone en movimiento, entonces el cuerpo, por fin despegado del piso, renuncia a la lógica dejándose llevar, nunca nadie antes lo ha probado, soy el primero, si...

Desamor

El silencio caminó con nosotros y nos besó en la frente, mientras con pasos adormilados llegamos hasta el fin. No pudo ser de otra forma, por lo general, adopta un comportamiento similar al vacio.  Desamor Se mantuvo insípida frente a  la presencia lejana de los algunos llamados otros. Mostrándose inteligible ante lo vulnerable de lo superficial.  Solía sacudirla par de veces durante lo corto de nuestra existencia compartida. Intenté resguardarme en las orillas de aquel bálsamo mental, donde acostumbro encontrar  refugio frente a la incontrolable lealtad a mi ser. Es que así soy – Dijo sin verme, mientras que por entre los dedos le caían las últimas gotas de niñez. Yo solo sonreí. Recordé cuando fusionados uno con el otro descubríamos cuentos, yo aprendiendo de ella y ella prendiendo la fantasía.  Como por encanto de embrujo, mis pensamientos cayeron dentro de un cono esférico, hundiéndose en un abismo intolerable donde el sentimiento d...

Meiga

Mis alas Mire en tus ojos profundos aquello con lo que nunca antes me había encontrado, y que sin embargo se me hacia extrañamente familiar. Fue aquel día que volamos… ¿Lo recuerdas? Tú ibas vestido de negro y yo iba vestida de ti. No supe bien que decir, acercaste tu ser decidido, atravesando y reconstruyendo mi espacio. Empecé a sentir que las palabras retumbaban sordas en un silencio hacia un tiempo olvidado, un silencio donde el sentimiento no se cruzaba con la satisfacción del alma tuya, pero que perfectamente había estado esperándote. Sin más, caí profunda, profunda y feliz, profunda y plena. Recuerdo haber sonreído con el corazón, recuerdo perder la conciencia del tiempo y disfrazarlo de nerviosismo.  No sé si eras tú, o la sensación que plasmaste indeleble en mí.  Tu fuerza y tus ganas, tu aliento embriagador, tus extrañas manos que tocan  las mías, como precursoras  de mi casi olvidad adolescencia.  O quizá fuiste y no fuiste, mucho ...

Hombres azules

Hombres azules Te so ñ é en verde, con un velo azul cubriéndote la cabeza y protegiéndote el alma, miles de cabras diminutas pasaban por encima de ti acariciando tu piel. Estabas a unos cuantos metros de m í , te ve í as dormido, aunque no lo parec í as. Mientras yo, iba dando pasos cortos con los ojos cerrados. Tropecé con un camello, o por lo menos eso pensé, parec í a tratar de cogerme entre sus patas para luego devorarme, miré hacia donde t ú te encontrabas, segu í as dormido. Desperté asustada, y antes de abrir los ojos acerque la mano cuidadosamente hasta tu lado de la estera, sent í alivio al palpar tu piel. Dorm í as  profundamente, pude advertirlo en tu respiraci ó n, te ve í as contento, como cuando no hay resistencia entre lo manifiesto y lo oculto, entonces lo oculto, no invade lo inmediato. Me sent í feliz, tu felicidad de alguna forma, llena también espacios en m í . So ñ aste con un genio grande y fuerte, acercaba su...

Albatros

“Oí decir que los ríos fluyen su cauce de una edad a otra, y las historias del mundo transcurren en su orilla, nunca quietas, más bien, llenas de movilizador sentimiento.” Albatros Los cielos despejados daban un brillo singular a las aguas de la mar aquella mañana, habían sido kilómetros los que recorrí para llegar hasta ese lugar. Algo en el me atrajo como ningún otro, el sonido que las olas causaban al estrellarse contra las rocas me producía una sensación de satisfacción parecida a la que producen los cantos de los vientos en el desierto, aunque estos fuesen demasiado efímeros como para poder disfrutarlos plenamente.   La orquesta dirigida por la fuerza de millones de moléculas de agua, sal y vida súbitamente callaba, dando paso a la siguiente, siempre con transiciones desesperantemente cortas y repetitivas. Me hubiese gustado retener los sonidos por más tiempo, entonces, sentí rabia,  pensé en atacarlas con el pico y  garras, pero,  ¿era posi...